sábado, 24 de octubre de 2009

LA MALDICIÓN



Cuando el sol se pone en el horizonte y las sombras se alargan anunciando la llegada de la noche, todos los aldeanos corren atemorizados a refugiarse en la falsa seguridad de sus hogares, cerrando puertas y ventanas, al tiempo que echan mas leña al fuego esperando de esta manera que las llamas que salen por la chimenea ahuyenten a los malos espíritus, los cuales llevan días rondando la aldea.


Antaño la aldea fue un prospero puerto de pesca que daba amarre a muchos barcos de la zona, pero desde que los bucaneros y piratas de los mares del norte decidieron utilizar los alrededores para esconderse de la flota militar, que trataba de capturarlos y hundirlos, la aldea callo en desgracia.


Cuando finalmente los filibusteros fueron apresados y aniquilados, la calma retorno a la aldea y durante un tiempo todo volvió a la normalidad; hasta que un día unos niños jugando en las cuevas, bajo los acantilados, descubrieron lo que parecían unas tumbas de piratas. Rápidamente los aldeanos comenzaron a murmurar que quizás el tesoro escondido del pirata barba sucia podía estar oculto en esas tumbas y se dispusieron a desenterrarlo.


Después de abrir varias tumbas, encontraron en una de ellas parte del tesoro escondido y junto a el un pergamino que advertía: “este tesoro pertenece a la cuadrilla de los amotinados, si alguien intenta llevárselo, una terrible maldición caerá sobre su cabeza".


La codicia finalmente pudo más que el miedo y los aldeanos se apoderaron del tesoro. Cuando llego la hora de repartir el botín los aldeanos no se pusieron de acuerdo y el brillo de la avaricia se vio reflejado en sus rostros y la ruindad humana afloro en forma de violencia. Las peleas y las trifulcas se extendieron como la pólvora por la aldea y como un río teñido de rojo las calles se llenaron de sangre.


Desde entonces se han abatido sobre la aldea espeluznantes acontecimientos y terribles sucesos que han hecho que a la pequeña aldea se la conozca como: la aldea maldita.


A raíz de estos acontecimientos los aldeanos decidieron devolver el tesoro al lugar al que pertenecía y taparon la entrada de la cueva de los piratas, para que nadie más pudiera en tiempos venideros, desenterrar de nuevo el tesoro maldito.


De esta manera desapareció la maldición y durante años estuvo tranquila la aldea, pero esa tranquilidad parece que se ha roto y los espíritus malvados de los piratas andan sueltos clamando venganza.

miércoles, 14 de octubre de 2009

EL BOSQUE PERDIDO





Cuentan las leyendas que en todos los paramos inhóspitos del planeta suele existir un bosque perdido, aterrador, generador de historias macabras y en el que hasta los más valientes guerreros han sentido alguna vez como se les erizaba la piel de la nuca al adentrarse en su tupida maleza. Ésta al principio te alienta a entrar y al poco se cierra alrededor de ti engulléndote como si fueran las fauces de un lobo, dejándote desorientado en una continua penumbra y en un absoluto silencio, que es quizás lo que más miedo da, incluso más que la falta de luz, ya que los rayos del sol quedan absorbidos por la espesa hojarasca que impide que penetren hacia el interior del bosque.


Con la tenue luz y el silencio sepulcral, los sentidos se ven afectados y la imaginación comienza a arrinconar la realidad, haciéndose dueña y señora del protagonismo existencial y engañando a los sentidos, conformando una realidad paralela que, será la que forjará las grandes historias de miedo y terror que envuelven a muchos de nuestros bosques perdidos.

La realidad y la ficción se funden hasta tal punto que los acontecimientos que transcurren dentro de estos agujeros negros de la realidad se convierten rápidamente en relatos terroríficos que perdurarán en el subconsciente humano durante generaciones.

Y aunque hay muchos incrédulos que desafían las creencias más arraigadas en los pueblos rurales, acaban sucumbiendo al irracional miedo que representa un bosque perdido, en un páramo inhóspito de cualquier punto de nuestra geografía.

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