miércoles, 9 de septiembre de 2009

LA SIESTA





Cuando en el país del sol naciente apretaba el calor los nativos del lugar solían echar largas siestas a la sombra de las palmeras, esta costumbre ya venia de sus antepasados y se remontaba posiblemente al principio de la era del cansancio.

Cuenta la leyenda que hace mucho pero que mucho tiempo se abatió sobre la tierra una terrible tempestad de arena y viento que dejo el planeta envuelto en una gruesa capa de polvo que impedía que los rayos de sol pudiesen entrar para iluminar a los asustados habitantes del planeta, la falta de luz sumergió al país del sol naciente en una larga y terrorífica noche que duraría mas de mil años.

Durante esa época de oscuridad la noche y el día no se diferenciaban ya que siempre estaba oscuro y nadie podía saber si realmente era de noche o de día, por lo que cada uno se iba a dormir cuando tenía sueño y se levantaba cuando ya no lo tenía.

De esta manera estuvieron viviendo durante mucho tiempo hasta que vieron que así no podían seguir y se pusieron a pensar una manera de saber cuando era de noche y cando de día.

Después de mucho pensar idearon un sistema que consistía en construir una tubería muy larga que llegase hasta las espesas nubes de polvo que envolvían al planeta y las atravesasen de manera que colocando un espejo en la punta la luz del sol se reflejaría a trabes del tubo hacia el suelo saliendo los rayos de luz por la otra punta de la tubería.

El invento después de muchos problemas funciono y de esta manera un pequeño rayo de luz salio del tubo iluminando de esta manera las ilusiones y la vida de los habitantes del planeta oscuro.

La noticia corrió como la pólvora por todo el planeta y los demás países se pusieron a construir tuberías, que al poco tiempo inundaron el paisaje, convirtiéndolo en una gigantesca telaraña por donde la luz bajaba para iluminar al planeta.

De esta manera tan original la gente sabía cuando era de día y de noche, pero cuentan que un día un pájaro se poso en la punta de una de las tuberías y tapo la luz que bajaba por el tubo, por lo que los habitantes del país del sol naciente se pensaron que era de noche y se fueron a dormir, al poco rato el pájaro se marcho y la luz volvió, desconcertando a los habitantes que se despertaron y siguieron con sus rutinas diarias. Al día siguiente, a la misma hora otro pájaro se poso sobre el tubo y la luz dejo de llagar, por lo que de nuevo los habitantes se pusieron ha dormir pensando que se había hecho de noche, pero como el día anterior al poco rato el pájaro se marcho volando y la luz ilumino a los que estaban durmiendo que se despertaron y continuaron con sus cosas, esto se repitió durante mucho tiempo hasta que se convirtió en una cosa habitual.

Con el tiempo la nube de polvo que envolvía el planeta fue desapareciendo y los tubos de luz abandonaron el paisaje planetario, dejando tan solo como un recuerdo los mil años de oscuridad que asolaron el planeta.

En la actualidad lo único que queda de esa época el la costumbre ancestral que hay en algunas zonas de nuestro planeta de echar, la siesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails